
Muy parecido a la tradicional feria, puede ser usado el concepto de Internet desde hace ya varios años. Es cierto, esa misma donde las papas y los tomates, entre otros, se venden a gritos, en Internet es más silencioso y no verduras ni frutas, pero también se vende de todo y para todos. 
Internet por cierto guarda similitudes con esta costumbre del hombre, de este tipo de comercio, en ella podemos encontrar de todo, pero realmente todo, es impresionante como cosas que cualquiera creería que no le servirían a nadie, para otros representan casi un tesoro. Esta similitud de la que hablo es de Internet, y de todo lo que ofrece en su máximo esplendor, para todos los gustos. Podemos encontrar cosas que en cualquier tienda, cine, disquerías, representan lo peor, lo que no sirve, lo desechable, pero que para otros son reliquias, y que gracias a Internet pueden conseguir muchas veces a precios mucho más accesibles, al igual que en la feria, donde lo que se ofrece no está en el mall, o en el supermercado cercano, claro por representar otros productos poco rentables. El concepto “The long Tail” sobre el cual esta crítica esta inspirada, viéndolo desde el punto de vista que antes comentaba, claro, no parece tan irreal. Vender productos para nichos de personas que no son consideradas en el gran mercado, pero lo cierto es que impresiona aún sabiendo esta gran ventaja de Internet, que las utilidades de estos nichos como ya decía antes no considerados, sean mucho mayores a los de los más top, superventas, o como se quiera llamar. Lo importante es que es un real acierto, pero que también responde a la necesidad de diferenciación de nuestra sociedad en la última década diría yo, esta necesidad de no seguir modas, mas bien de implantarlas y cuando ya sea una conocida, girar hacia otra que aún nadie conozca o inventarla de por sí, para ser distinto, diferente, claramente reconocible por destacar del montón, por lo que “la cola larga” el concepto del gráfico de utilidades en español, tiene para rato, entregando beneficios a quienes los ofrezcan, y a quienes quieran diferenciarse.

Internet por cierto guarda similitudes con esta costumbre del hombre, de este tipo de comercio, en ella podemos encontrar de todo, pero realmente todo, es impresionante como cosas que cualquiera creería que no le servirían a nadie, para otros representan casi un tesoro. Esta similitud de la que hablo es de Internet, y de todo lo que ofrece en su máximo esplendor, para todos los gustos. Podemos encontrar cosas que en cualquier tienda, cine, disquerías, representan lo peor, lo que no sirve, lo desechable, pero que para otros son reliquias, y que gracias a Internet pueden conseguir muchas veces a precios mucho más accesibles, al igual que en la feria, donde lo que se ofrece no está en el mall, o en el supermercado cercano, claro por representar otros productos poco rentables. El concepto “The long Tail” sobre el cual esta crítica esta inspirada, viéndolo desde el punto de vista que antes comentaba, claro, no parece tan irreal. Vender productos para nichos de personas que no son consideradas en el gran mercado, pero lo cierto es que impresiona aún sabiendo esta gran ventaja de Internet, que las utilidades de estos nichos como ya decía antes no considerados, sean mucho mayores a los de los más top, superventas, o como se quiera llamar. Lo importante es que es un real acierto, pero que también responde a la necesidad de diferenciación de nuestra sociedad en la última década diría yo, esta necesidad de no seguir modas, mas bien de implantarlas y cuando ya sea una conocida, girar hacia otra que aún nadie conozca o inventarla de por sí, para ser distinto, diferente, claramente reconocible por destacar del montón, por lo que “la cola larga” el concepto del gráfico de utilidades en español, tiene para rato, entregando beneficios a quienes los ofrezcan, y a quienes quieran diferenciarse.
Fuentes:
